Lo que Dios Odia (P1): Introducción a la Serie

El amor de Dios es un tema muy común, y eso no es nada sorprendente. La misma Biblia declara verdades profundas sobre el amor de Dios; aquí hay al menos tres grandes enseñanzas sobre el amor de Dios en un solo pasaje bíblico:

  1. Dios es amor (1 Juan 4:8)
  2. Dios ha demostrado su amor por los pecadores por medio de Jesucristo (1 Juan 4:9)
  3. El amor al prójimo es un resultado de conocer el amor de Dios (1 Juan 4:7)

Estas y otras muchísimas verdades nos consuelan porque nos hacen saber que nuestro Dios nos ama verdaderamente y que, al conocer su amor, nosotros también podemos amar verdaderamente.

Sin embargo, la Biblia no solo habla del amor de Dios, sino que contiene verdades sobre lo que Dios odia. Personalmente, creo que saber lo que Dios odia tiene la misma importancia para nosotros que saber sobre el amor de Dios. Esto es así porque necesitamos un conocimiento integral de Dios tal como se ha revelado en la Biblia.

Es por eso que hoy quiero iniciar una serie de ocho artículos basados en Proverbios 6:16-19:

Seis cosas hay que odia el SEÑOR, y siete son abominación para Él:

(1) ojos soberbios,

(2) lengua mentirosa,

(3) manos que derraman sangre inocente,

(4) un corazón que maquina planes perversos,

(5) pies que corren rápidamente hacia el mal,

(6) un testigo falso que dice mentiras, y

(7) el que siembra discordia entre hermanos.

Como habrás notado, este pasaje habla de siete cosas que Dios odia, pero la serie tiene ocho partes. Y es que hay una pregunta que debemos considerar al acercarnos a estos versículos.

¿Cómo puede odiar un Dios de amor?

Normalmente pensaríamos que, como la Biblia dice que Dios es amor, él no puede odiar nada ni a nadie. Sin embargo, pensar de esa manera es no hacer justicia a lo que la Biblia enseña sobre Dios, pues los versículos que examinaremos en esta serie afirman claramente que Dios odia ciertas cosas, y que estas son abominación para él.

Si lo pensamos más detenidamente, nos daremos cuenta de que lo que Dios odia en realidad es a las personas que tienen estas características. Aquí se vuelve especialmente importante que sepamos sobre lo que Dios odia, ya que su ira está encendida todos los días contra quienes viven en desobediencia contra él, exhibiendo estas características en su vida diaria (Salmo 7:11).

Si pensamos en el amor de Dios, debemos darnos cuenta de que su amor es por naturaleza excluyente, es decir, Dios ama todo lo que está de acuerdo con su carácter santo, y por naturaleza debe odiar todo aquello que no se conforma a este carácter de santidad.

La santidad y pureza de Dios no le permiten tener ninguna comunión con aquello que les sea contrario. Tim Challies escribe lo siguiente:

«Dios es amor. Nos encanta que Dios sea amor, que sea la fuente inagotable de amor, que sea el que siempre actúa de forma amorosa. Incluso a los que rechazan la fe cristiana les gusta imaginar y creer en un Dios que es amor.

Pero Dios no es sólo amor. El Dios que ama también debe odiar. El Dios que ama todo lo que es bueno, puro y santo, debe odiar todo lo que es malo, impuro y perverso.»

Quizá esta no sea la explicación más exhaustiva de cómo un Dios de amor puede odiar algo, pero es un razonamiento bíblico basado en la santidad absoluta de Dios. Por tanto, te invito a que me acompañes por los próximos días a conocer aquellas cosas que Dios odia, para no encontrarnos en el centro de su ira en algún momento. Y en todo momento durante la serie, volveremos una vez más al trono de la gracia para encontrar la ayuda que necesitamos para no caer en esas cosas que despiertan la ira de Dios, o para salir de ellas.


Nota: Tim Challies tiene una serie similar en inglés, aunque no es específicamente sobre el pasaje que estudiaremos en esta serie. Claro que siendo mi bloguero favorito lo he consultado. Cuando deba citarlo, lo haré como es debido.

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