Jaquelle Crowe: Fiel en lo Pequeño y Ordinario

Nuestra sociedad promueve la persecución de cosas espectaculares. Queremos sobresalir y ser personas relevantes. Incluso como cristianos, creemos que si hacemos «cosas espectaculares para Dios», nuestras vidas tendrán sentido y dirección. Lastimosamente, eso parece estar alejado de lo que la Biblia recomienda como una vida que glorifica a Dios.

Hoy quiero compartir algo que aprendí hace pocos días de Jaquelle Crowe, una joven cristiana que por años ha blogueado en jaquellecrowe.com. Su libro Esto lo Cambia Todo: Cómo el Evangelio Transforma tu Juventud (This Changes Everything: How the Gospel Transforms Your Youth) ha sido recientemente publicado en español. Su blog y su trayectoria como escritora es realmente inspiradora para mí. Es una de mis blogueras favoritas.

Sin embargo, en los últimos días he sido profundamente impactado por algo más que su trayectoria como escritora. Resulta que su vida ha cambiado de estar en las plataformas a «cambiar pañales». Así es. Jaquelle se casó y ahora tiene una hermosa bebé.

¿Cómo sé esto? ¿Por qué lo menciono? Bueno, porque es precisamente una publicación en su Instagram la que me dio una de las enseñanzas más impactantes que he recibido acerca del propósito que deberíamos tener en la vida. El pie de la serie de fotos que compartió dice así:

«De hablar en Europa a cambiar pañales (…) Ya saben, algunos se preguntarán por qué he cambiado algo emocionante y grande por algo aparentemente pequeño y ordinario. La respuesta es que no estoy apuntando a cosas grandes… Estoy apuntando a la fidelidad. Y honestamente, la fidelidad ordinaria, tranquila y «pequeña» es una de las tareas más importantes que Dios nos llama a hacer.» -Jaquelle Crowe

Estas palabras contrastan totalmente con nuestra cultura, la cual anima a los jóvenes a poner su mirada en las cosas grandes y menospreciar las cosas pequeñas. En esta cultura de triunfalismo, se menosprecia la responsabilidad, el compromiso, la sencillez, lo ordinario. Pero es precisamente en estas cosas «pequeñas» que Cristo nos llama a ser fieles.

La fidelidad ordinaria, tranquila y «pequeña».

El Señor nos ayude a glorificarle en este tipo de fidelidad. Ya no apuntes a cosas grandes, apunta a la fidelidad, y algún día escucharás sus palabras: «Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.» (Mt. 25:23)

Agradezco a Jaquelle, quien muy amablemente me dio permiso de compartir su cita.

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